
Amantes
27 Junio, 2009El amante llamó a la puerta de su amada.
—¿Quién es?— preguntó la amada desde dentro.
—Soy yo—, dijo el amante.
—Entonces márchate. En esta casa no cabemos tú y yo.
El rechazado amante se fue al desierto, donde estuvo meditando durante meses, considerando las palabras de la amada. Por fin regresó y volvió a llamar a la puerta.
—¿Quién es?
—Soy tú.
Y la puerta se abrió inmediatamente.
Altar de Neishapur