
Sombras
31 Mayo, 2009Estoy caminando de espaldas al sol para así poder ver mi sombra proyectada en el suelo y tener una certeza de que soy real y no un simple pensamiento deforme de una mente trastornada.
Y cada paso que doy es como si caminara sobre mí mismo, como si me pisara a mí mismo. Cada paso que doy es como un latigazo en mis espaldas, como un querer llegar y no poder alcanzar, como esos sueños en los que quieres correr muy deprisa pero no consigues avanzar y algo terrible te persigue y te angustias y desesperas y te levantas sobresaltado como si hubieras conseguido librarte de algo terrible. Duermo poco y mal y me despierto con el estómago contraído y doliente y esa sensación no se va ya en todo el día, y por la noche todo vuelve a empezar y no termina, no termina nunca. Y si no es una cosa será siempre otra y no podré estar jamás tranquilo.